Foro MUJER, CIENCIA, TECNOLOGÍA Y DERECHOS HUMANOS.

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 ¿Cómo visibilizar, impulsar, apoyar y reconocer a las Mujeres Mexicanas dedicadas a las Ciencias y la Tecnología?

Mtra. Adriana Labardini Inzunza

 

Ciudad de México, mayo 29 2018.

 

Estamos aquí porque mujeres y algunos hombres, espero, así como instituciones de derechos humanos tenemos un compromiso con la igualdad y la inclusión. Sabemos por la evidencia nacional e internacional que en México hay un problema en torno a la escasa presencia, participación, visibilidad y reconocimiento de mujeres dedicadas a las ciencias y la tecnología.

¿En dónde están las físicas, las químicas, las biólogas, las neurocientíficas, las matemáticas, las médicas, las ingenieras, las científicas de datos, las astrónomas, las inventoras con patentes, las desarrolladoras de sistemas computacionales, de tecnologías de la información, de Internet de nuestro país?

En necesario primero visibilizar a las mujeres y difundir sus aportaciones a las ciencias y asegurarnos que se les dé voz y se les escuche, hasta sepultar la milenaria cultura de silenciar la voz pública de las mujeres. Es importante que sepamos quién es María Sklodowska que fuera quien descubrió el elemento químico “radio” y el “polonio” y saber que ganó no uno sino dos premios Nobel, uno de física y otro de química. Tenemos que contar la historia de Hipatia, matemática del antiguo Egipto que devoraba los libros de la biblioteca de Alejandría junto con su padre Teón y llegó a inventar el astrolabio instrumento para calcular la posición del sol, la luna y otros astros.

Debemos cada día hacer un homenaje a Ada Lovelace, matemática inglesa que creó la primera computadora y el primer programa computacional de la historia; a Ann Makosinski, joven canadiense de 21 años que inventó la linterna hueca que se carga con el calor corporal, o a Grace Hopper, almirante estadounidense que descifró códigos secretos del enemigo durante la Segunda Guerra mundial.

¿Sabemos quién es Ali Guarneros, ingeniera mexicana aeroespacial que trabaja para la NASA? ¿Susana Lopez Charreton viróloga especialista en Rotavirus y Alejandra Bravo de la Parra doctora en bioquímica y una de las pocas mujeres miembro de número de la Academia Nacional de Ciencias?  ¿Silvia Torres Peimbert, astrónoma mexicana y presidenta en 2015 de la Unión Astronómica Internacional?

Bueno pues lo primero es que éstas y otras destacadas científicas y sus pupilas sean vistas, escuchadas y reconocidas más ampliamente en México y que tengamos políticas públicas, laborales y académicas que incentiven el que haya muchas más mujeres como ellas que de preferencia puedan alcanzar la excelencia y cima en su país y que no las perdamos al mundo científico norteamericano  aunque si con ello hacen posibles sus sueños ello es mejor a cortarles las alas en su país por falta de recursos y voluntad política para apoyar la investigación y desarrollo científicos como ha venido ocurriendo en nuestro país.

En segundo lugar, antes de adentrarse en las áreas STEM, es preciso hacer notar que solo el 47% de las mujeres mexicanas en edad de trabajar es parte de la fuerza laboral, cuando el promedio de la OCDE es del 67% y del 60% en Colombia, Perú, Chile y Brasil.[1]

En México el estudio profundo, focalizado en disciplinas STEM es aún precario en niveles primarios y medios de la educación. Hay un dato alarmante que se erige como una barrera para las jóvenes mexicanas. De acuerdo a datos que revela la OCDE [2] el 35% de las jóvenes mexicanas entre 15 y 29 años de edad no estudian, ni trabajan ni reciben entrenamiento alguno (“ninis”) y de este porcentaje el 66% son madres dedicadas al cuidado de sus menores. En el caso de jóvenes mexicanos, solo el 10% son ninis. Una menor de edad que ya es madre generalmente abandona los estudios y cuando mucho ingresa a empleos informales lo que implica estar privada de seguridad social y de guarderías que le permitan seguir estudiando.

Se ven por otro lado, en el sistema educativo nacional, pocos talleres experimentales de hacedoras de ciencias, los laboratorios de química, física, biología y de computación en muchas escuelas secundarias y preparatorias están en estado lastimoso y muchos de los nobles esfuerzos por apoyar la economía de mujeres indígenas aún está enfocado a hacer mermeladas, dulces regionales y textiles lo cual no es que esté mal, pero ello no les brinda una educación STEM ni un modelo que les permita triunfar en el mundo digital y automatizado que desplazará millones de trabajos manuales y por tanto millones de personas empleadas tanto en la iniciativa privada como en los gobiernos de México deberían ser capacitados para poder aportar valor en la economía de datos y dejar de hacer tareas que en forma mucho más eficiente y acertada pueden hacer robots y computadoras. No es fácil admitirlo, pero así es.

Ahora bien, ¿cuál es la tendencia actual de los mercados laborales y del emprendedurismo digital que puede impulsar a mujeres STEM y reducir la brecha de género? La sociedad y economía de la información y más específicamente, de datos requieren de esfuerzos especiales de educación pues ahí se requieren miles de especialistas capaces de vincular sea la energía, la medicina, la astronomía, el comercio, la educación, la epidemiología, la ingeniería de redes de nueva generación, al análisis de datos para una mejor toma de decisiones sea en el ámbito de los negocios o de política pública. Y es muy interesante cómo en países en los que por siglos ha prevalecido una cultura machista,  que somete e invisibiliza a las mujeres, éstas sin embargo han encontrado en el estudio profundo de la ciencia, especialmente de las ciencias computacionales, matemáticas, médicas, entre otras, un boleto hacia la libertad intelectual, económica y una forma de hacerse indispensables para sus países pues si más mujeres que hombres dominan la construcción de algoritmos para inteligencia artificial, las ciencias de análisis de datos, las ciencias computacionales y robóticas, ellas tendrán que ser consultadas para la toma de decisiones críticas, lo cual las hace indispensables y así podrán cambiar algunos aspectos culturales que las limitan y someten. Indonesia y Malasia, por ejemplo, son dos de las 13 economías en que hay más actividad de emprendedoras tecnológicas que de emprendedores. En Kazakstán la actividad emprendedora de mujeres equivale al 80% de la de varones y en los Emiratos Árabes Unidos equivales al 63%. En Estados Unidos solo llega al 60%.

La convergencia entre la educación STEM y el aumento de emprendedurismo digital a través de plataformas de muy variada índole, ha hecho posible para las mujeres musulmanas de mercados emergentes, subirse a la ola tecnológica que está inundando al mundo.[3]

Lo más relevante de las historias de mujeres musulmanas es que están usando los conocimientos STEM y la tecnología para con ellos utilizar los moldes culturales y luego cambiar la cultura desde adentro.  Por ejemplo Docthers, un emprendimiento de telemedicina pakistaní creada para resolver un peculiar problema de las doctoras en medicina.  En Pakistán, se gradúan más médicas que médicos y con mejores calificaciones. Ello les da prestigio en el “mercado” de matrimonios, pero una vez casadas no ejercen su profesión. Así, hay una escasez de doctoras, especialmente en las zonas rurales. La Dra. Sara Khurram ante este predicamento creó la plataforma digital doctHers que provee una capacitación y actualización a las médicas que no ejercieron la medicina y les brinda oportunidades de teletrabajo a través de una video plataforma que les permite hacer tele-diagnósticos y otros servicios médicos a pacientes rurales en zonas carentes de servicios médicos.

En Egipto, como en Brunei y Kuwait, el florecimiento de expertas en tecnología es la regla. Samira Negm, ingeniera egipcia, programaba aplicaciones para automóviles hasta que se cansó de conducir diariamente tres horas en el Cairo para llegar a su empleo. Decidió que podría usar sus conocimientos y habilidades de una mejor manera para diseñar una aplicación de “aventones” seguros para mujeres, por ejemplo.  Renunció a su empleo y fundó Raye7.

Muchas acciones concertadas, estratégicas y transexenales, de diversa índole, se requieren en para detonar un cambio de fondo que genere inclusión efectiva y promoción de las disciplinas STEM entre mujeres mexicanas tanto desde la educación primaria hasta la preparatoria, la educación en casa sin violencia, roles y estereotipos irracionales y para reducir la tasa de embarazos de adolescentes en secundaria y preparatoria que abandonan las escuela. Asimismo, es necesario trabajar, y ello también es una recomendación de la OCDE en el multicitado Reporte sobre igualdad de género en México de 2017, en estrategias que vayan cambiando el panorama laboral desde la cúspide, pues si las niñas y adolescentes ven que las mujeres exitosas en carreras STEM no llegan a la cima, en la misma medida que los hombres, o que llega una de cada 1000, o  que las mujeres exitosas son remuneradas en un 30%  menos que sus colegas hombres,  pues de desmotivan y crece la deserción universitaria o laboral. Así, el derecho humano a la igualdad debe hacerse efectivo de arriba hacia abajo exigiendo cuotas, igualdad salarial garantizada, flexibilidad de horarios y espacio de trabajo con enfoque a resultados, y mucha mayor transparencia para conocer quienes integran los cargos directivos, consejos de administración, consejos universitarios, dependencias, órganos colegiados federales y locales para evidenciar la subrepresentación de las mujeres en empresas, gobierno y academia.  Simultáneamente y ha habido avances, pero requieren de aceleración y profundización, debemos de abajo hacia arriba reorientar la educación de niños y niñas en STEM y otras disciplinas procurando, desde muy pequeños, generar un pensamiento analítico, crítico y empatía por las ideas y el talento ajeno sea de hombres o mujeres, así como perseverar en crear, en emprender, en experimentar y en escribir lo que no debe olvidarse. Músicas, escritoras, pintoras, escultoras, reporteras, inventoras, ingenieras, programadoras, observadoras del universo pueden desde niñas, abrirse paso a la ciencia y la tecnología siendo inquisitivas y creadoras.

Cada vez más, las disciplinas STEM se hacen indispensables en todas las demás actividades humanas, por el fenómeno de convergencia que describí anteriormente y la creciente demanda de profesionistas que sepan analizar, usando herramientas digitales, bases de datos para predecir, agrupar, clasificar, mediante algoritmos, como la nueva herramienta para la toma de decisiones. Así, sería un buen momento y campo para impulsar a las mujeres mexicanas a fin de que, como las jóvenes musulmanas, rebasen a los hombres mediante el dominio de ciencias de datos y otras disciplinas.  Ello lleva años, y hay que empezar ya en el hogar y en la escuela. Generar más filósofas en primaria que cuestionan todo, algo muy natural en la infancia, que los adultos acabamos por exterminar, es lo que necesitamos para contar con más potenciales científicas, ingenieras e inventoras. Ofrecer cursos cortos de código y robótica ayuda a sembrar una cierta curiosidad por la ciencia y la tecnología, pero ello no es suficiente para generar científicas ni tecnólogas.

En Conectadas, la Red de Mujeres líderes en las telecomunicaciones, radiodifusión y TIC estamos por impulsar la igualdad de género de modo que más mujeres alcancen la cima profesional en las industrias en las que nos desarrollamos nosotras con una estrategia que abarca tanto el desarrollo de mujeres líderes a través de mentorías; el impulso de políticas públicas y prácticas laborales que realmente promuevan la igualdad sustantiva y la participación de mujeres en posiciones de toma de decisiones de empresas, gobiernos, universidades, escuelas y sociedad civil, en la misma proporción por lo menos, en la que participan y deciden los hombres; la investigación y diagnóstico dinámicos sobre el grado de participación de las mujeres en estas industrias tecnológicas que nos ocupan; la celebración de alianzas estratégicas con otras organizaciones que buscan la igualdad de género en otros sectores. Una idea que ya empieza a instrumentarse en el sector energía liderada por la Doctora Lourdes Melgar, y que quisiera mencionar, es la de voz experta [4] y que podríamos ampliar a todas las áreas del conocimiento humano. La idea central que me ha sido confiada por Cecilia Quintanilla, destacada abogada mexicana,  es desarrollar una plataforma de mujeres mexicanas expertas en disciplinas tanto STEM  como de ciencias sociales y en las artes y cualquier área del conocimiento,  que nos ayude a visibilizar la presencia de talento femenino, de modo tal que, habiendo comprobado sus credenciales académicas, laborales, su portafolio creativo y experiencia de forma indubitable, sea una base  de datos verificados a la que se acuda para consultar quiénes son expertas en centenares de especialidades para que sean contratadas, consultadas, invitadas a hablar, escribir y enseñar en foros, congresos, seminarios, debates, medios, revistas académicas o de periodismo de investigación y de opinión, en la misma medida que se incluye a hombres especialistas, a los que muchas veces ni siquiera se les exige que comprueben sus credenciales y que tienen esta fascinación por explicarnos cosas a las mujeres #mansplaining (un hábito identificado así por la catedrática Mary Beard[5] que denota esta inclinación milenaria de muchos hombres por creer que tienen el monopolio de la verdad y el conocimiento y que por tanto tienen que explicarnos todo sin importarles si sabemos más que ellos en un determinado tema).

Yo confío que el liderazgo, determinación y compromiso de distinguidas científicas, pedagogas, investigadoras y servidoras públicas abocadas al desarrollo sustentable  y estudiosas de la igualdad de género aquí presentes,  harán posible que las ideas, estadísticas y propuestas vertidas en este importante Foro a cargo del Centro por la Cultura de los Derechos Humanos, cristalicen en alguna estrategia concreta que logre el impacto que buscamos por el bien de la sociedad mexicana, de más mujeres en la ciencia y la tecnología.

[1] Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico : Construyendo un México Incluyente, Políticas y Buen gobierno en pro de la igualdad de género, 2017 en: https://read.oecd-ilibrary.org/social-issues-migration-health/building-an-inclusive-mexico_9789264265493-en#page5

[2] OCDE, idem, página 33.

 

[3] Datos tomados del New York Times, artículo de Opinión: “The Rise of the Muslim Woman Tech Entrepreneur”, de Saadia Zahidi, 25 de mayo de 2018, versión digital www.nytimes.com

 

[4] Voz experta es una iniciativa que visibiliza a las mujeres expertas en sectores estratégicos predominantemente tomados por hombres. No asisten a foros en los que solo hablan hombres, ni aceptan hablar en foros en los que no hay paridad de mujeres y hombres. Ver más en twitter @vozexpertamx

 

[5] Beard, Mary, Women & Power, A Manifesto, 2017. W.W. Norton & Co.

By | 2018-05-30T20:10:50+00:00 mayo 30th, 2018|Blog|0 Comments